Poemas del siglo XX

Heberto Padilla carEN TIEMPOS DIFÍCILES

A aquel hombre le pidieron su tiempo
para que lo juntara al tiempo de la Historia.
Le pidieron las manos,
porque para una época difícil
nada hay mejor que un par de buenas manos.
Le pidieron los ojos
que alguna vez tuvieron lágrimas
para que contemplara el lado claro
(especialmente el lado claro de la vida)
porque para el horror basta un ojo de asombro.
Le pidieron sus labios
resecos y cuarteados para afirmar,
para erigir, con cada afirmación, un sueño
(el-alto-sueño);
le pidieron las piernas,
duras y nudosas,
(sus viejas piernas andariegas)
porque en tiempos difíciles
¿algo hay mejor que un par de piernas
para la construcción o la trinchera?
Le pidieron el bosque que lo nutrió de niño,
con su árbol obediente.
Le pidieron el pecho, el corazón, los hombros.
Le dijeron
que eso era estrictamente necesario.
Le explicaron después
que toda esta donación resultaría inútil
sin entregar la lengua,
porque en tiempos difíciles
nada es tan útil para atajar el odio o la mentira.
Y finalmente le rogaron
que, por favor, echase a andar,
porque en tiempos difíciles
esta es, sin duda, la prueba decisiva.

Heberto Padilla

(Cuba, 1932-2000)

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Nueva entrega de “Sibila”

SibilaEstá en circulación el Nº 49 de SIBILA, preciosa revista de arte, música y literatura que se publica en Sevilla (España) los meses de octubre, enero y abril, bajo la dirección de Juan Carlos Marset y asistida por un consejo editorial integrado por Rosario Acal, César Camarero, Francisco José Cruz, Joaquín Gallego, Antonio Gamoneda, Antonio Garrigues Walker, Hans Ulrich Gumbrecht, Cristóbal Halffter, Cristina Iglesias, Pedro Lastra, César Antonio Molina, Mercedes Monmany, Luis de Pablo y Mario Vargas Llosa.

En esta entrega aparecen textos de Jaime Jaramillo Escobar, Manuel Díaz Martínez, Rafael Cadenas, Lucía Estrada, Mercedes Escolano, Ada Salas, Sergio Rodríguez Saavedra, Eduardo Hurtado, Federico Díaz-Granados, Gustavo Adolfo Garcés, Yolanda Pantín, José Iniesta, José Luis Rey, Juan Carlos Mestre, Álvaro Valverde, Francisco Jarauta, Alberto Ruiz de Samaniego, Ryszard Krynicki, Pedro Serrano, Ednodio Quintero, Ilan Stavans, Victoria de Stéfano, Tomás Marco, Noni Benegas y Mercedes Zavala. Las ilustraciones son de Tony Cragg. (Suscripciones: informacion@sibila.org)

Sátira de Miguel Hernández contra Franco

(Sin título)

Tu famosa, tu mínima impotencia,
desparramar intento
sin detener el paso ni un instante.
Para lo tal, me apeo en mi paciencia,
pulso un acordeón llorón de viento
y socarrón de voz, y ya es bastante.

Tu cornicabreada decrepitud purgante
exige estos reparos de escritura,
y con ellos ayudo a someterte,
no al manicomio al tonticomio oscuro
que tu idiotez sin mezcla de locura,
pide hasta que la muerte
venga a sacar tu vida de este apuro.

Llevas el corazón con cuello duro,
residuo de una momia milenaria
concurso de idiotas,
que necesita la alabanza diaria
y descosido en la alabanza explotas.

Cocodrilito pequeñito, ñito,
lagartija de astucia,
mezquina subterránea, con el rabo marchito,
y la mirada alcantarilla sucia.

Tarántula diabética y escuálida,
forúnculo político y gramático,
republico de triste mierda inválida,
oráculo, sarcófago enigmático.

Demócrata de dientes para fuera,
altares solicita tu zapato
No hagas más reflexiones de topo y madriguera
en tu conejeril rincón de mentecato.

Humo soberbio, sapo que te hinches
cuando oyes un piropo:
disuélvete en berrinches

resuélvete, desaparece, topo.
España no precisa
tu vaciedad de calabaza neta,
tu mezquindad que duele y que da risa,
tu vejez inconcreta,
venenosa, indecisa.

No te toca la sangre de los trabajadores,
sus muertes no salpican tu chaleco,
no te duelen sus ansias, ni su lucha,
tu tiniebla trafica con sus puros fulgores
su clamor no haya en ti ni voz, ni eco,
tu vanidad tu mismo ruido escucha
como un sótano seco.

Hay ojos que derraman raíces amorosas.
Sobre tus ojos tienes
uñas que a hacerse dueñas de las cosas
avanzan por tus sienes.

Necesitan incienso e incensario
tu secundaria vida,
tu corazón de espino secundario,
tu soberbia de zarza consumida.

Sobre tu pedestal o tu peana,
monumento de oficio,
cuando su salvación está cercana
quieres llevar un pueblo al precipicio.

Te rebuznó en el parto tu madre, y más valiera
a España que jamás te rebuznara
con esa cara de escobilla fiera,
de vieja zorra avara.

No llevarás mi pueblo al precipicio,
dictador fracasado, rey confuso,
y caerás por la punta de una bota
sobre tus flacos días puesta en uso.

28 de febrero de 1937

[Miguel Hernández,  Obra Completa, Espasa Calpe, Madrid, 1992. Edición de Agustín Sánchez Vidal, José Carlos Rovira y Carmen Alemany.]

Una grata sorpresa

Antología de Sonetos libro

No hace mucho, practicando mi deporte favorito –pescar sorpresas en librerías de lance–, hallé un ejemplar de EL LIBRO DE LOS SONETOS EN LENGUA ESPAÑOLA (Turner Publicaciones, Madrid, 2005), antología seleccionada, prologada y anotada por el reconocido poeta y crítico español Luis Antonio de Villena. En este caso, la sorpresa fue doble para mí porque, entre los 156 sonetos magistrales de otros tantos autores –del Marqués de Santillana a José Emilio Pacheco– que aparecen en este florilegio magníficamente editado, hallé uno mío:

LA GISELLE DE ALICIA ALONSO

¿Qué limpio vuelo es éste que parece
liberado del aire y de la prisa,
que en su íntimo temblor se nos ofrece,
que en su estremecimiento se eterniza?

Es ala que al volar desaparece
para darnos su imagen más precisa:
ansia del viento que del viento crece
y que del viento, al fin, se independiza.

Este soplo de luz que resplandece
cuando la vida en torno se oscurece
y hacia la sombra el alma se desliza,

¿no es lo que en las mañanas amanece,
lo que en cada ramaje se estremece,
lo que, siendo mortal, nunca es ceniza?

MDM
(De El carro de los mortales, 1989.)

Un homenaje cubano a Cervantes

E Hernández Miyares fotoEl periodista y poeta Enrique Hernández Miyares (Santiago de Cuba, 1859-La Habana, 1914), quien fue gran amigo de Julián del Casal y director de LA HABANA ELEGANTE –una de las mejores revistas cubanas del siglo XIX–, es recordado, sobre todo, por su soneto “La más fermosa”, espléndido homenaje al autor del Quijote.

LA MÁS FERMOSA

Que siga el caballero su camino
Agravios desfaciendo con su lanza:
Todo noble tesón al cabo alcanza
Fijar las justas leyes del destino.

Cálate el roto yelmo de Mambrino
Y en tu rocín glorioso altivo avanza,
Desoye al refranero Sancho Panza
Y en tu brazo confía y en tu sino.

No temas la esquivez de la fortuna:
Si el Caballero de la Blanca Luna
Medir sus armas con las tuyas osa

Y te derriba por contraria suerte,
de Dulcinea, en ansias de tu muerte,
¡di que siempre será la más fermosa!

EHM

Un inolvidable recuerdo

MDM antología italiana

Hace 15 años, después de una lectura de poemas que hice en la Universidad de Salamanca, como parte del programa de un homenaje que en la misma me dio el Instituto Internacional de Literatura Iberoamericana, el profesor Giuseppe Bellini, considerado uno de los fundadores de los estudios hispanoamericanos en Italia, me dijo que deseaba publicar en su país una amplia selección de mi poesía. Este deseo se materializó aquel mismo año, cuando Bulzoni Editore, de Roma, publicó mi Antologia Poetica (alrededor de 60 poemas), en edición bilingüe español-italiano, con prólogo del catedrático chileno de Literatura Hispanoamericana Osvaldo Rodríguez. La traducción de los poemas la realizó Bellini, quien dirigía en Bulzoni, con Sergio Zoppi, la colección Dal Mondo Intero. En aquel homenaje tomaron parte el crítico peruano Julio Ortega, profesor en Brown University (EEUU), y los profesores de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria Osvaldo Rodríguez, Ángeles Mateo del Pino y Alicia Llarena, los cuales leyeron ponencias sobre mi obra poética.

LLAMADA LOCAL

“contesta Tú el teléfono!”
Ernesto Cardenal

En mi libreta hallé el número de tu teléfono
perdido.

Cuando marco ese número, al otro extremo de
la línea siento el timbre sonando en un abismo
(¿es ahí el vacío?)

Y nadie en esa inmensa noche (supongo que es
una inmensa noche) responde la llamada.

Tengo la esperanza de que alguna vez consiga
hablar contigo, o de que al menos
la línea esté ocupada.

CHIAMATA LOCALE

“rispondi Tu al telefono!”
Ernesto Cardenal

Sul mio taccuino ho trovato il tuo numero di telefono
perduto.

Quando faccio quel numero, all’altro capo della
linea sento il campanello che suona in un abisso
(è lì il vuoto?).

E nessuno in quell’immensa notte (suppongo che sia
un’immensa notte) risponde alla chiamata.

Ho la speranza che una volta o l’altra riuscirò
a parlare con te, o che almeno la linea sia
occupata.

CORCERTO GROSSO

Al caer la tarde ha comenzado esta lluvia de febrero
que abre su abanico soplada por un norte lento.
Parpadean las hojas de los laureles, y el pino mueve
con donaire su cabellera puntiaguda.
Es una ronda de sorpresas grises, de agua voladora,
de agujas y corazones verdes empapados de brillos fugaces.
La profusa armenia del agua, del aire y de las frondas,
llena de alas como el recuerdo, desplaza su juventud
en todas direcciones.
El viento en la lluvia, la lluvia en los ramajes -timbres
concertados en un larghetto perfecto.
Esta tarde de invierno suena a Vivaldi.

CONCERTO GROSSO

Al cader della sera è iniziata questa pioggia di febbraio
che apre il suo ventaglio soffiata da una lenta tramontana.
Ammiccano le foglie degli allori, e il pino muove
con grazia la sua chioma acuminata.
È un giro di sorpresa grige, d’acqua volante, di aghi
e di cuori verdi intrisi di brillii fugaci.
La profusa armonía dell’acqua, dell’aria e delle fronde,
piena d’ali come il ricordo, sposta la sua gioventù
in ogni direzione.
Il vento nella pioggia, la pioggia sui rami, suoni
concertati in un larghetto perfetto.
Questa sera d’inverno risuona di Vivaldi.

MANUEL DÍAZ MARTÍNEZ
Antologia Poetica, Bulzoni Editore, Roma, 2001.
Traducción de Giuseppe Bellini.