Hernando de Soto va a la conquista de la Florida

Un día como hoy, en 1539, el conquistador, navegante y explorador español Hernando de Soto, Gobernador de Cuba –nombrado por el emperador Carlos V, quien también lo nombró Adelantado y Capitán General de todas las tierras descubiertas por España–, partió de La Habana, al frente de una expedición compuesta por 11 navíos y un millar de hombres bien armados, rumbo a La Florida. Iba en busca del oro que supuestamente abundaba en esa región de América del Norte y, según la leyenda, en busca también de la fabulosa Fuente de la Juventud. Pero en La Florida, descubierta en 1513 por el vallisoletano Juan Ponce de León, lo que halló fue una naturaleza de lodazales y mosquitos, tan letal como sus belicosos pobladores. De Soto, muy enfermo, murió con 42 años junto al río Mississippi, que él descubrió para el resto del mundo. Su viuda, Inés, o Isabel, de Bobadilla, cumpliendo con lo dispuesto por su marido, ocupó, entre 1539 y 1544, el puesto de éste como primera autoridad civil y militar en el archipiélago cubano, convirtiéndose así en la primera mujer Gobernadora de una colonia en el imperio español. He leído que la Giraldilla –graciosa figura femenina hecha en bronce y que desde hace 500 años corona el campanario del habanero Castillo de la Real Fuerza– fue inspirada por Isabel, o Inés, quien durante años mantuvo el hábito de pasear por las barbacanas de esa fortaleza, mirando el mar como si esperase que se produjera, de un momento a otro, el regreso del ausente.