Sobre la literatura

En el artículo de Mario Vargas Llosa publicado hoy en el diario EL PAÍS, dedicado a Amos Oz, leo lo siguiente: “Cuando uno sigue la obra de un escritor como Amos Oz a medida que se va produciendo, se advierte la importancia de que la literatura se alimente de lo que son las preocupaciones y angustias –y también exaltaciones y alegrías, por supuesto– de la gente común, aquella que lee los libros y se reconoce en ellos, y, al mismo tiempo, ellos le permiten tomar distancia con ese mundo y encararlo desde una perspectiva de más alcance y más profunda. Eso es lo que ha sido siempre la gran literatura: una manera mejor de comprender todo aquello que constituye la vida, enriquecer la perspectiva de los hechos más íntimos y personales, y, también, por supuesto, de los colectivos, y la manera más efectiva de reemplazar los estereotipos, prejuicios y lugares comunes por ideas”. No sé de nadie que haya expuesto esta concepción de la literatura con más elocuencia y menos palabras que la periodista bielorrusa Svetlana Alexiévich, también premio Nobel: “La labor del escritor es sacar de la banalidad a la persona”.

Anuncios