Viruta

Cuando Pablo Iglesias era jacobino, decía que la guillotina es un instrumento de y para la democracia. Cuando devino bolchevique, habló de tomar el cielo por asalto y suprimir la prensa privada. Después, ya de chavista, dijo que las expropiaciones son democráticas y que “Cuba es una democracia ejemplar”. Desde hace unos días es socialdemócrata y adora a Zapatero. Estoy esperando que llegue a democristiano o Testigo de Jehová para sentirme menos intranquilo. Perdónenme, pero es que para los exiliados cubanos, y yo soy uno de ellos, la suspicacia es como una mosca cojonera.

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