Diarios de Marina Tsvietáieva

Difícilmente se hallará un lector de poesía, que se precie de serlo, que a estas alturas ignore quiTsvietáieva Diarios libroén fue Marina Tsvietáieva. Su nombre está en la lista de los grandes poetas del siglo XX. Y, desgraciadamente, también en la interminable nómina de quienes sufrieron las consecuencias de los delirios políticos de esa tempestuosa centuria. Uno de éstos –el comunista, causante del holocausto rojo– la llevó al exilio y al suicidio. La editorial Acantilado publicó el año pasado, y aún se encuentran ejemplares en librerías, DIARIOS DE LA REVOLUCIÓN DE 1917 (fragmentos), de Marina Tsvietáieva. Traducción de Selma Ancira. 223 pp.

“Visión de Max friendo cebolla en un escaloncito de la torre, con Taine en las rodillas. Y mientras la cebolla se fríe, el repaso en voz alta, a S. y a mí, del mañana y el pasado mañana de Rusia.

–Y ahora, Seriozha, pasará esto y esto…

Y, con encanto, casi con alegría, como un mago bueno a los niños, imagen tras imagen –toda la revolución rusa con cinco años de adelanto: el terror, la guerra civil, los fusilamientos, los puestos fronterizos, la Vendée, la crueldad, la pérdida de identidad, los espíritus desencadenados de los elementos, la sangre, la sangre, la sangre…” [M. Tsvietáieva, DIARIOS DE LA REVOLUCIÓN DE 1917.]

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