MDM / Poema

Cristo de MantegnaEXAMEN DE CONCIENCIA

Señor,
tú eres una mentira piadosa.

Diseñé para ti las potestades
y te hice un cuerpo de materias leves
-harina cernida, licor de uvas.

A la hora de padecer o desear
te he llamado entre sollozos a sentarte a mi lado
y he abusado de ese Amor con que fragüé
tu espacioso corazón.
Y a la hora de la muerte
-para ella especialmente fuiste hecho-
he implorado la eternidad de tus olvidos,
que son tu piedad,
y he pedido una parcela en el distrito melodioso
que para ti fundé
con frescura de huerto y mullidas negligencias
mas allá de todo,
más acá de nada,
una noche en que estuve a solas con mi noche.

Señor,
fue de angustia y desespero
el instante en que eché al aire
tus alas invisibles:
en ellas convoqué la ligereza
para mi carga de temores.
Pero después de todo lo vivido,
te confieso, Señor,
que aún amo la quimera en que tracé tu realidad,
mas no la realidad que en la vigilia te impuse.

MANUEL DÍAZ MARTÍNEZ

(De El carro de los mortales, 1989)

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