Venezuela y su quiebra económica y moral

(CADAL, 27/12/2014) La caída abrupta de los precios del petróleo durante el semestre ha encontrado a los venezolanos en una delicada situación. Sus reservas de dólares son escasas, por completo insuficientes para satisfacer la demanda de las importaciones del país, y las políticas socialistas de su gobierno han disminuido la producción local de todo tipo de bienes: hoy el país importa casi todo lo que consume y paga esas importaciones con las ventas petroleras, que representan el 96% de las exportaciones totales. El precio del petróleo resulta entonces decisivo, y se calcula que cada dólar que este baja significa unos 700 millones de reducción de ingresos para el país. Con precios del petróleo que han descendido un 40% durante el semestre Venezuela deja de recibir, aproximadamente, unos 30.000 millones de dólares por concepto de importaciones.
Y Venezuela, lamentablemente, no tiene en realidad forma de recuperarse, aun si el petróleo volviese a subir a cerca de 100 dólares el barril -lo que de paso, por cierto es altamente improbable que suceda. Su deuda soberana con China es superior a los 40.000 millones de dólares, que paga con 500.000 barriles de crudo y derivados, pues así está acordado en los contratos firmados. Es verdad que el dinero de los asiáticos se encamina hacia diversos fondos de desarrollo, pero estos, por lo visto, no han producido resultados tangibles y es dudoso que lo hagan pronto, debido a la ineficacia del gobierno, la malversación y la directa corrupción. Si a esto agregamos los 100.000 barriles diarios que prácticamente se regalan a Cuba es fácil imaginar que la situación financiera internacional del país no tiene perspectiva alguna de mejorar.
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