Gaza otra vez

Gaza otra vez¿Qué busca Hamás con esos cohetes que no se cansa de disparar contra Israel desde cualquier agujero o azotea de Gaza, caigan donde caigan? ¿Qué busca secuestrando de vez en cuando a un soldado hebreo o asesinando a algún civil israelí que pasaba por la calle? ¿Alguien con dos dedos de frente puede pensar que con estas acciones disparatadas lo que busca Hamás es realizar su eterno sueño de borrar del mapa al poderoso Estado judío? Como opino que, aunque lo parezcan, los de Hamás no son retrasados mentales, creo que lo que buscan es provocar a Israel para que haga lo que está haciendo ahora mismo, que es también una acción disparatada porque para cazar a un terrorista en la Franja tiene que llevarse por delante a un sinfín de civiles, niños incluidos. Y se me hace que es esto lo que buscan los terroristas, para que Israel quede como un Estado perverso, infanticida, que debe ser condenado unánimemente, y no como lo que es: una democracia acosada desde hace más de medio siglo. Los de Hamás provocan las iras de Israel y luego se entremezclan con sus conciudadanos, exponiéndolos a la metralla del ejército judío, y esto es un crimen que el antisemitismo pasa por alto. Los gazatíes, rehenes de Hamás, son las primeras víctimas del terrorismo. La tragedia escenificada por Hamás e Israel es otro ejemplo de la estupidez humana y de lo espantosa que es la civilización que hemos construido y nos empeñamos en mantener tal cual. Ni los terroristas van a acabar con Israel lanzando cohetes sobre la población hebrea, ni el Estado de Israel va a acabar con Hamás a cañonazos -a no ser que esté dispuesto a convertir a Gaza en un paisaje lunar cubierto de cruces, la mayoría con nombres de inocentes-. O ambos bandos se tranquilizan y usando el sentido común -quizás sea mucho pedir- encuentran una solución definitiva a su conflicto o todos acabaremos por aburrirnos de su juego macabro. Desde luego, sería conveniente que, como un homenaje a la sensatez, el Gobierno israelí no pusiera un ladrillo más en los territorios ocupados, aunque éstos sean el legítimo botín de una guerra odiosa que los árabes empezaron y perdieron. Y si desocupa esos territorios, o al menos parte de ellos -como hizo Rabin-, tanto mejor. ¿Es que esta gente -unos y otros- aún no se ha enterado de que una negociación es un toma y daca civilizado y que “el respeto al derecho ajeno es la paz”, como dijo Benito Juárez? Otra solución sería armar hasta los dientes a los extremistas de ambos bandos y llevarlos a un desierto donde se pulvericen a su gusto sin molestar al resto de los mortales. La vida y la felicidad de un niño, sea palestino, israelí o apátrida, vale infinitamente más que todos los odios atávicos, diferendos históricos, kibutz, sinagogas y mezquitas de este manicomio llamado mundo. MDM

Anuncios