Cuba / La República

Hace 102 años, el 20 de mayo de 1902, fue fundada la República de Cuba, después de cuatro siglos de dominación colonial española y cuatro años de ocupación norteamericana. Cesó en 1959, cuando la revolución castrista la transformó en la autocracia totalitaria que aún sobrevive entre ruinas y cepos. No fue “la república que soñó Martí”, o sea, “con todos y para el bien de todos”, pero logró que Cuba, al llegar Castro al poder, estuviera entre los tres o cuatro países más prósperos de América Latina. Nací en ella y en ella viví parte de mi juventud. Y la echo de menos, a pesar de todo.

Theodore RooseveltMENSAJE DE THEODORE ROOSEVELT, PRESIDENTE DE EE.UU.

Al Presidente y al Congreso de la República de Cuba
En el día 20 del presente mes el Gobernador Militar de Cuba en cumplimiento de mis instrucciones, os hará entrega del mando y Gobierno de la Isla de Cuba, para que de ahí en adelante los ejerzáis conforme a los preceptos de la Constitución acordada por vuestra Convención Constituyente, tal como se promulgará en ese día, y en ese instante declarará que la ocupación de Cuba por los Estados Unidos ha terminado. Al mismo tiempo quiero haceros presente la sincera amistad y los buenos deseos de los Estados Unidos, y nuestros más sinceros votos por la estabilidad y éxito de vuestro Gobierno, por las bienandanzas de la paz, la justicia, la prosperidad y ordenada libertad entre vuestro pueblo, y por una permanente amistad entre la República de los Estados Unidos y la República de Cuba.
Theodore Rossevelt

 Alfonso XIIIMENSAJE DE  ALFONSO XIII, REY DE ESPAÑA

Al Presidente de la República de Cuba
Grande y buen amigo. Hemos sabido con satisfacción por la carta que nos habéis dirigido al efecto que el veinte el mes de Mayo último quedó constituida la República de Cuba, así como vuestra elevación a la Primera Magistratura según previene la Constitución de esa República. Os felicito sinceramente por la prueba de confianza que habéis merecido de vuestros conciudadanos y Nos complacemos en aseguraros que veremos con placer afirmar y estrechar durante Vuestro Gobierno, la buena inteligencia que tan útil ha de ser a los respectivos intereses de España y de la República de Cuba. En tal confianza aprovechamos esta ocasión para ofreceros la amistad y el sincero aprecio con que somos, Grande y Buen Amigo.
Alfonso

*

Tendrá que ver
cómo mi padre lo decía:
la República.
En el tranvía amarillo:
la República, era,
lleno el pecho, como
decir la suave,
amplia, sagrada
mujer que le dio hijos.
En el café morado:
la República, luego
de cierta pausa, como
quien pone su bastón
de granadillo, su alma,
su ofrendada justicia,
sobre la mesa fría.
Como si fuese una materia,
el alma, la camisa,
las dos manos,
una parte cualquiera
de su vida.
Yo, que no sé
decirlo: la República.
ELISEO DIEGO
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