Cuentecito cubano

 La Habana en medio de un apagón, domingo por la noche.

Un hombre va caminando por la calle en tinieblas cuando, de repente, le sale al paso un enmascarado con cuchillo en mano y se lo pone en el cuello:

-¡Oye, tú! ¡Dame tu reloj!, ¡dale, dale rápido!

El atemorizado ciudadano le entrega su reloj, un Seiko más falso que un oso panda cubano. El ladrón se queja:

-¿Qué mierda es ésta? ¿Una imitación china? ¡Dame entonces tu cartera, coño!

La víctima rápidamente le da su cartera de plástico, imitación de
Pierre Cardin, sin un centavo en el interior. El ladrón se encabrona:

-Pero, coño, !qué mierda eres! Tu ropa está hecha trizas, no tienes celular, tus gafas son una porqueria, los zapatos viejos, todo lo que tienes es basura. Encima estás flaco y demacrado. Chico, ¡qué tronco de miserable eres! ¿A qué carajo te dedicas…?

El tipo, con la voz quebrada, contesta casi llorando:

-¡Soy médico!

Entones, súbitamente, el ladrón se quita la máscara y le dice:

-¡No jodas, coño!, ¿tú también? ¿Y en qué año te graduaste?

 

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