Una vuelta a la manzana

Manzana de GómezAsí quedará la Manzana de Gómez convertida en hotel.

En el corazón de La Habana, frente al Parque Central, hay un espacioso edificio de cinco plantas que ocupa toda la cuadra conocido como la Manzana de Gómez. Es uno de los edificios emblemáticos de la ciudad. En él, a mediados de la década de los 50 -yo tenía 18 años-, comenzó mi vida laboral: primero trabajé en la Consultoría Cantera, y meses más tarde me pasé a la Notaría del doctor Francisco Ozeguera Branly. En ambas oficinas fui mecanógrafo. Desde ese edificio presencié parte de la refriega entre los genízaros de Batista y los revolucionarios que asaltaron el Palacio Presidencial en 1957, y en él, años después, me casé en la Notaría del doctor Manuel Lamar. La Manzana de Gómez, cuya construcción comenzó en 1917 y terminó en 1920, se llama así porque su propietario era el magnate Andrés Gómez Mena, a quien vi siempre seguido de dos guardaespaldas cuando, anciano ya y cojo por un tiro que un inquilino suyo le dio en una pierna, se dirigía por las mañanas a las oficinas de su principal empresa -la Compañía Azucarera de su mismo nombre-, contiguas a la Notaría de Ozeguera. Todo esto me vino ahora a la cabeza porque acabo de leer en internet, en un portal oficialista, que la dictadura va a transformar la Manzana de Gómez en un hotel de lujo, o sea, para turistas ricos. Las obras de remodelación están a punto de iniciarse y se calcula que durarán dos años. El portal oficialista anuncia el proyecto con embullo propagandístico y, por supuesto, no dice que el mismo se llevará a cabo en una ciudad que se está cayendo a pedazos, en la que una parte importante de sus sufridos vecinos ocupa viviendas insalubres y ostensiblemente ruinosas. La prensa independiente -¿de qué males cubanos nos enteraríamos sin ella?- nos permite saber que no pasa día sin que en la capital de la isla se produzcan derrumbes, con resultado de muertos y heridos. No hace mucho dediqué aquí una entrada a este tema con motivo del desplome del histórico teatro Campoamor (a dos cuadras de la Manzana de Gómez), en el que murió un “sin techo” que allí se había refugiado. Invito a los lectores de este blog a ver en Youtube vídeos sobre las ruinas de La Habana. Ni Roma tiene tantas. Las de Roma son las del Imperio de los Césares. Las de La Habana son las de la casa de Juan el barbero y las del edificio de apartamentos donde sobrevivía Dominga la costurera.

Habana ruinasEdificio de viviendas en La Habana.

 

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