Cuba / Acoso policial a economista disidente

Sepa usted, si es que no lo sabe, que hace unos días la dictadura castrista fue electa -junto a China, Arabia Saudí, Rusia y Marruecos-  para formar parte del Consejo de Derechos Humanos de la ONU. 

(CUBANET, 27/11/2013) La situación de asedio contra la opositora política Martha Beatriz Roque Cabello ha llegado a extrema tensión. Hoy su apartamento continúa acordonado por la Seguridad del Estado (policía política) y supuestos vecinos la ofenden a través de un megáfono, diciéndole “traidora”, entre otros insultos.

Beatriz Roque CabelloEn conversación telefónica con esta Redacción, la activista pro Derechos Humanos y ex prisionera del llamado Grupo de los 73, manifestó un estado de nervios alarmante. No la dejan moverse de allí y no dejan pasar a nadie a visitarla. En su puerta le han colocado una foto de Fidel Castro y otra con los cinco espías del gobierno cubano, que forman parte de una campaña castrista. Vecinos que la visitaron ayer a las 6 de la tarde le dijeron que no podían permitir que a su casa fueran contrarrevolucionarios, porque eso daña a ancianos  y niños.

Martha Beatriz quiere cursar una demanda legal por considerar que lo que le hacen es anticonstitucional. Una abogada ya se entrevistó con ella. En medio de su desesperación, ha pedido que si no la dejan tranquila, la regresen a la cárcel, ya que, dice, está presa en su propia casa. Hoy fueron arrestados once miembros de la Red Cubana de Comunicadores Comunitarios, una agencia de prensa independiente que ella organiza. Estos reporteros intentaban llegar a su casa. De los once arrestados, seis fueron llevados al municipio de Guanabacoa y allí fueron liberados. De los otros cinco no se sabe nada.

También trascendió que el opositor Arnaldo Ramos Lazurique, arrestado recientemente cuando visitaba a Roque Cabello, fue liberado en la estación policial de Dragones.

Lo que le hacen ahora  a Martha Beatriz recuerda los tristes episodios ocurridos en Cuba en 1980, cuando los ciudadanos que se marchaban para siempre del país eran perseguidos, golpeados, apedreados, vejados en plena vía pública y sus viviendas eran sitiadas.

Libro de Belkis Cuza Malé y José Fournier sobre el Central Ermita

Belkis Cuza libro

Una visita retrospectiva al antiguo central azucarero Ermita, en la provincia de Guantánamo, Cuba. Con textos y fotos antiguas y recientes de 2013. Memorias de una niña en la casa de su abuela Manuela Pascual Heredia, durante los años 50, en el central azucarero Ermita.

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Encuentro con Berta Soler en la FHC

FHCMañana, jueves 28, a las 19:00h, en la sede de la Fundación Hispano Cubana (C/ Orfila, 8, 1ºA, Madrid 28010), tendrá lugar un encuentro con Berta Soler, representante de las Damas de Blanco en Cuba. Recientemente, Soler se ha entrevistado en Miami con el presidente de EEUU, Barak Obama, y ha participado en un homenaje en Estrasburgo a los Premios Sajarov, donde también estuvieron Rosa María Payá y Guillermo Fariñas. Oswaldo Payá, fallecido en extrañas circunstancias en Cuba, y Guillermo Fariñas fueron distinguidos con el Premio Sajarov de los Derechos Humanos.

Presentarán libro de Iván de la Nuez

Nuez libro

Hoy, miércoles 27, se presentará El Comunista Manifiesto, editado por Galaxia Gutenberg-Círculo de Lectores. Se trata del último libro del ensayista cubano Iván de la Nuez. El acto tendrá lugar a las 19:30 en el Ateneu Santfeliuenc (C/ Vidal i Ribas, 25, Sant Feliu de Llobregat) y en el mismo Daniel G. Andújar y Ángel Merino acompañarán al autor. El encuentro cuenta con el soporte de la Universitat Social Lliure Autogestionada (USLA), el propio Ateneu y el Ayuntamiento de Sant Feliu de Llobregat.

Viruta

Llamazares2×2=4. Gaspar Llamazares, representante de Izquierda Unida en el Congreso de Diputados, declaró a la prensa española, sin privar al reportero de esa penetrante mirada que lo caracteriza, que el terrorismo es siempre de derecha. ¡Electrizante! He aquí una afirmación, corajuda donde las haya, que muchos veníamos echando de menos en el llamazar político ibérico, y es magnífico que haya salido de la boca de un pensador ecuánime como don Gaspar. Su declaración está avalada por esto que escribió el Ché en su Diario de Bolivia: “…la base campesina sigue sin desarrollarse; aunque parece que mediante el terror planificado, lograremos la neutralidad de los más, el apoyo vendrá después.” ¿Será necesario recordar que el Ché es el icono de la derecha más venerado del siglo XX?

Viruta

BasureroDENOMINACIONES. Mientras los barrenderos de Madrid, de vuelta a Europa después de una excursión a la selva, retiran de las calles las carretadas de basuras que ellos mismos sindicalmente habían esparcido, políticos y jueces tiran a la calle toneladas de violadores, terroristas y otras materias orgánicas. Creo que esto es lo que los técnicos industriales llaman reciclaje y los estudiosos de la naturaleza llaman equilibrio ecológico. La cabecidura plebe, en su infalible ignorancia, lo llama Estado de Desecho.

Homenaje a Severo Sarduy en Nueva York

2013-06-07_2El viernes 22 de este mes, el Centro Cultural Cubano de Nueva York (CCCNY) rendirá homenaje al novelista, poeta, ensayista y pintor cubano Severo Sarduy (Camagüey, 1937-París, 1993) en el vigésimo aniversario de su muerte. En este acto, que tendrá lugar en el Baruch College (25th Street, e/ Lex. & Third Aves.) a partir de las 18:30h, se proyectará la entrevista que el crítico e investigador cubano Roberto González Echevarría, catedrático de la Universidad de Yale, le hiciera a Sarduy en París. Entre los asistentes se distribuirá el obituario que González Echevarría escribió en ocasión de la muerte del escritor homenajeado. La apertura del acto estará a cargo de la profesora Elena Martínez y la introducción la hará la poetisa y ensayista Lourdes Gil, ambas académicas del Baruch College. La entrada es libre, pero el aforo es limitado. Escribir a cccofny@aol.com para reservar.

En el centenario de Albert Camus (1913-2013)

Albert Camus

Albert Camus

Llegué a París por primera vez a la seis de la mañana del Día de Reyes de 1960. Aquel día helado y gris de hace medio siglo, Albert Camus, muerto cuarentiocho horas antes en un accidente de carretera, sería enterrado en un cementerio del sur de Francia. Yo tenía veinticuatro años y esta noticia, que vi en un periódico al bajar del tren en la Estación de Montparnasse, canceló bruscamente uno de los sueños que llevé a París: entrevistar al autor de El hombre rebelde, a quien ya yo tenía por un luminoso predicador del humanismo del siglo XX -misión heroica en medio del pugilato imperial de la Guerra Fría-. En un bloc de notas que formaba parte de mi equipaje, yo había recogido esta “mirada esencial” de Camus al mundo moderno: “Sabemos hoy que ya no hay islas y que son vanas las fronteras. Sabemos que en un mundo en aceleración constante, en que se atraviesa el Atlántico en menos de un día, en que Moscú habla a Washington en unas horas, estamos obligados a la solidaridad o a la complicidad, según los casos. Lo que hemos aprendido durante los años cuarenta es que la injuria hecha a un estudiante de Praga alcanzaba al mismo tiempo al obrero de Clichy, que la sangre derramada en alguna parte a orillas de un río del centro de Europa debía llevar a un campesino de Texas a derramar la suya en el suelo de las Ardenas, el cual veía por primera vez en su vida. No existía ya, como no existe hoy, un solo dolor aislado en el mundo, una sola tortura que no repercuta en nuestra vida de todos los días” [“Democracia y dictadura internacionales”, Actualidades I, Crónicas 1944-1948]. Han pasado cincuentitrés años de aquel primer viaje mío a Europa y hoy me siento más identificado con Camus que entonces. No hace mucho, respondiendo a un periodista, dije: “Que alguien me considere revolucionario me enorgullece. Sólo que ahora, después de tantas experiencias vividas, soy, digamos, revolucionario en la perspectiva de Camus, no en la de Sartre. Creo que la libertad, que sólo puede basarse en el respeto irrestricto a la dignidad y a los derechos naturales del hombre, sigue siendo nuestra gran asignatura pendiente. Una asignatura que aprobaremos cuando seamos capaces de hacer la revolución moral, la única que no hemos hecho, la más difícil -acaso la imposible, porque tendríamos que hacerla individualmente, cada quien en su espíritu-”.