Primer poemario de Emma Romeu

RENOVACIÓN DE LA LUNA

Manuel Díaz Martínez

2013-08-11_1Con más frecuencia de la que cabría esperar, me llegan a Canarias, lo mismo desde la Cuba insular que desde la Cuba exterior (o sea, la del exilio), nombres, libros y noticias de nuevos poetas que desconozco. Tanto es así, que a veces me siento inclinado a aceptar como verdad aquella desmedida afirmación de Marcelino Menéndez y Pelayo, hecha en su ya apenas recordada Historia de la poesía Hispano-Americana, de que en Cuba “todo el mundo hace versos”.

En ese continuo goteo de señales relativas a la tradicional afición de mis compatriotas por la poesía, para mí la sorpresa más reciente y también la más venturosa es el primer libro de poemas de Emma Romeu. Renovación de la luna, publicado este año en Massachusetts, Estados Unidos, es una edición bilingüe en la que colaboró como traductor el escritor norteamericano Michael L. Glenn.

Emma Romeu es una emigrante cubana que ha deambulado por España (incluyendo Las Palmas de Gran Canaria), México, Centroamérica y Estados Unidos ejerciendo el periodismo ambiental en publicaciones prestigiosas, entre las cuales destaca la internacionalmente conocida revista National Geographic,  y escribiendo narraciones para niños, acogidas por editoriales tan importantes como Alfaguara.

No sé cuándo ni por qué esta geógrafa, ecóloga, oceanóloga, en fin, esta mujer inmersa en temas científicos relacionados con el planeta que vivimos ecosistemas, biodiversidad, taxonomía de mariposas, fauna endémica del archipiélago cubano, el pájaro mosca, el lobo gris, etcétera y con una extensa bibliografía de periodista científica, apartó por un momento sus ojos de esos prodigios naturales que la apasionan y a los que en un poema llama “asombros”, se internó en ella misma sin duda el bosque más tupido y el mar más profundo que podía encontrar y se dio a explorarse y confesarse, que es tarea propia de la poesía, a la que, al menos como autora, ella nunca antes se había entregado, o eso creo.

Yo no podría explicarles ahora detalladamente esa feliz metamorfosis de Emma Romeu de periodista del mundo científico a poeta por otra parte, en nada extraordinaria, pero creo que para empezar a entenderla hay que conocer la variedad de intereses intelectuales de esta compatriota mía, y, sobre todo, sus dramáticas experiencias vivenciales  tanto en la lamentable Cuba que abandonó como en el duro exilio que le tocó encarar, las cuales hallaron en la poesía una válvula de escape. Experiencias individuales en gran parte también colectivas, dadas las condiciones de vida actuales en nuestro país que se asoman en el primer poemario de Emma Romeu tras una metáfora con una fuerte carga emocional o, sencillamente, se desnudan en versos desenfadados, que recuerdan el coloquialismo que caracterizó a la estética predominante en los poetas de mi generación.

Lo que acabo de decir explica el vibrato humano de este libro, escrito no para deslumbrar sino para conmover. Un libro donde los sentimientos, la reflexión, la ironía y el humor se confabulan para comunicarnos el amor que su autora siente por la naturaleza, a la que constantemente se remite como a un libro sagrado, y el escepticismo que le provoca la sociedad que padecemos.

Puesto a escoger un texto representativo de Renovación de la luna, me quedo con éste, en el que Emma Romeu plagia la sabiduría de un árbol:

OXÍGENO

 

Las hojas que marchitan traicionan a las ramas,

como la propia rama le falla luego al tallo;

el árbol que se cae le es infiel a otros soplos y culpa

a sus raíces, que culpan a las piedras;

los frutos, por su parte, son  esbozos de humus,

el tronco nada cambia en terquedad de tronco,

y las flores, las pobres,

son siempre tan efímeras.

¿Las semillas?,

las semillas ofrecen su desidia a los vientos…,

mientras tanto, la savia,

que es sabia,

lleva y trae noticias para que hasta los nidos

no dejen de enterarse

del huracán que acecha.

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