Severo Sarduy: un testimonio epistolar

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Manuel Díaz Martínez

A propósito del vigésimo aniversario de la muerte de Severo Sarduy, ocurrida en París el 8 de junio de 1993, se ha publicado el libro Cartas a mi hermana en La Habana (Severo Sarduy Cultural Foundation, Miami, 2013), en el cual Mercedes Sarduy reúne, comenta y anota la incesante correspondencia que con ella mantuvo su hermano durante los treinta y cuatro años que duró el exilio de éste.

Severo y yo salimos juntos de Cuba hacia España, con sendas becas del Gobierno Revolucionario, el 12 de diciembre de 1959. Para él fue –muy a su pesar, pero incuestionablemente para bien de su desenvolvimiento como escritor– un viaje sin retorno.

En una de las cartas que me envió luego de mi regreso a La Habana (Severo Sarduy, Cartas, prólogo y notas de Manuel Díaz Martínez, Editorial Verbum, Madrid, 1996), Severo califica su biografía de “aburrido ejercicio literario”. Sin embargo, como la de cualquier intelectual que de algún modo haga resistencia a una dictadura, su vida es, además de un “ejercicio literario”, un conjunto de experiencias que un estudioso de las relaciones entre cultura y poder no debería desdeñar, sobre todo si se interesa en conocer cómo ha sido –y sigue siendo–, en el marco del totalitarismo castrista, esa siempre difícil relación.

Libro estructurado atendiendo a la diversidad temática de los testimonios que contiene, Cartas a mi hermana en La Habana es una inapreciable fuente de información respecto de la vida cotidiana, la evolución política –desde la fe en el proyecto revolucionario de 1959 hasta el desengaño– y la frenética actividad literaria de Sarduy durante su etapa de exiliado, la más extensa y trascendente de su biografía.

Sería injusto concluir esta breve reseña sin destacar la encomiable labor de Mercedes Sarduy como editora y comentarista de la correspondencia de su hermano con ella. Sus notas referenciales y sus esclarecedoras explicaciones facilitan considerablemente la lectura, y hasta a los lectores menos avisados de la tragedia cubana los ponen en condiciones de apreciar el valor humano e histórico de este libro conmovedor.

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