El Caso Payá vuelve a la actualidad

En lunes 5, el diario español El Mundo publicó una entrevista con Ángel Carromero, en la que éste acusa al Gobierno cubano de haber asesinado al líder opositor Oswaldo Payá, fallecido en Cuba hace un año en un accidente de carretera, según la versión oficial de la dictadura castrista.

Carromero, dirigente de Nuevas Generaciones del Partido Popular, que conducía el  vehículo siniestrado, fue sancionado por los jueces de los Castro a cuatro años de cárcel como “culpable” del fatídico desastre, en el que también pereció Harold Cepero, dirigente juvenil del Movimiento Cristiano Liberación (MCL), encabezado por Payá. Meses después de dictada la condena, que Carromero comenzó a cumplir en Cuba, los Gobiernos de Rajoy y Raúl Castro acordaron que el reo continuara pagando sus pretensas culpas en España.

Lo que Carromero afirmó ayer anula lo que declaró cuando estaba en manos de la Seguridad del Estado. Si lo que el joven político español dice ahora lo hubiese dicho en Cuba, estaría pudriéndose en una cárcel de la isla, posiblemente olvidado de quienes hoy le reprochan haber callado mientras estaba en la boca del lobo.

La acusación de Carromero tiene el peso de ser la de un testigo de los hechos, pero de poco valdrá ante un juez si no la respaldan nuevos y convincentes elementos de juicio. Si éstos existen, la familia de Payá y Carromero deberían acudir con ellos a los tribunales de España, como recomienda la Representante de Política Exterior de la Unión Europea. El líder del MCL poseía, además de la cubana, la ciudadanía española.

Anuncios