UN MAL RECUERDO QUE NO DEBE OLVIDARSE

2013-05-10

El 10 de mayo de 1933, hoy hace 80 años, una hermosa plaza de Berlín fue escenario de una Noche de Walpurgis en clave nazi. La Franz Joseph Platz fue iluminada por una hoguera que no saludaba la entrada del estío. Sus llamas abrasaban libros, decenas de millares de libros expulsados de las bibliotecas públicas, confiscadas por el oscurantismo nacionalsocialista a la Alemania culta. Era una pira descomunal, rodeada por la febril estupidez de las Juventudes Hitlerianas. Una pira en la que se hacían ceniza novelas, poemas, dramas, ensayos, historias, memorias… Obras, en su mayor parte, de geniales autores germanos que compartían el privilegio de ser repudiados por el Tercer Reich. Las fotos de aquella orgía de la soberbia y la burricie, y también del miedo, han quedado en la historia universal como fotos de familia de los totalitarismos.

Anuncios