COMO LO PIENSO LO DIGO

He visto alarmado las desafortunadas manifestaciones de grupos del exilio contra disidentes  de la isla en visita al exterior.

Preocupantes fueron las manifestaciones contra Yoani Sánchez en Miami. Lo que debió unir esta visita a los cubanos, en el exterior se convirtió en estéril controversia que solo beneficia al castrismo.

No comparto algunos de los puntos de vista de Yoani, pero respeto su derecho a decirlos y siempre estaré dispuesto a defenderlo. Esa es la democracia.

Sin duda hay una gran diferencia generacional entre los jóvenes y los que contribuímos a llevar el castrismo al poder y lo defendimos en sus inicios hasta comprobar que nuestra revolución no era verde como las palmas. Recordemos a los que donaron dinero para los futuros planes genéticos y hasta un pedazo de tierra para la mal llamada reforma agraria.

Las nuevas generaciones nacieron con el legado de los que partieron o se quedaron en la isla. Muchos de ellos cuestionan a nuestra generación y nos dicen “si ustedes lo pusieron, ustedes deben quitarlo”, y otros se lanzaron a las calles sufriendo las golpizas, la prisión y la discriminación social y racial que impone el castrismo.

¿Acaso no es una gran parte del exilio quien  mantiene la dictadura con los viajes, las remesas que se cambian por monedas sin valor y que se invierten en las cadenas de tiendas que a precios abusivos extorsionan a nuestros paisanos, contribuyendo a nutrir las arcas de la dictadura y a los que pasaron de “mulas de tiro” a “mulas de carga” sin discriminación con tal de ganarse unos dolares adicionales?

Es la hora de escuchar y ser escuchados: Nadie tiene la verdad absoluta.

En una Cuba democratica son ellos, los que están en la isla, quienes tendrán el poder politico (11 millones de habitantes), la mayoría con derecho al voto, y, como los del exilio, saben que son las urnas las que decidirán quiénes han de gobernarnos. Los de afuera tal vez tengamos algún poder económico, y creo que, contra todas las leyes del fallecido marxismo, será el poder político el que dominará sobre el económico.

Compatriotas, recuerden que para los de la isla es una novedad salir y expresarse libremente, pero para nosotros es sencillamente lo cotidiano

Por décadas nos han llamados traidores, pero no fuimos nosotros los que proclamamos elecciones en seis meses, la tierra para el que la trabaja, libertad de movimiento y de expresión… ¿En realidad quiénes son los traidores?

En estos tiempos que corren lo importante es la unión en la lucha porque nuestra divisa es “con todos y para el bien de todos”

Después, en la isla, que las urnas decidan quién tiene la razón y nosotros, que ya sabemos cómo funcionan, las acataremos. Ya tenemos bastante con un “café fuerte y sin azúcar”.

Desde las Canarias,

Jesus Mario Artiles Guerra

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