RAÚL: ES UNA BROMA ¿VERDAD?

Ricardo Trotti

(PRENSA Y EXPRESIÓN, 26/2/2013) Uno nunca puede salir del asombro cuando se trata del régimen cubano y de los hermanos Castro. Lejos de hacer un anuncio sobre una posible transición democrática a futuro, para acomodarse a una América homogénea que emergió en los ochenta con la irrupción de la democracia, el presidente Raúl Castro hizo un anuncio como si se tratara de una dádiva al mundo: Gobernará sólo por cinco años más.

2013-03-02La prensa –hasta la de Miami– trató con total objetividad y naturalidad el anuncio de Raúl Castro y uno no sabe si se trata de una formalidad, de una broma de mal gusto o de puro sarcasmo para contrarrestar el cinismo de la familia gobernante de Cuba.

Raúl anunció que dejaría en el 2018 la presidencia y dejó a Miguel Díaz-Canel, de 52 años, como el ungido para sucederlo (¿alguna coincidencia con el binomio Chávez-Maduro?), que para cuando le toque asumir –si es que no se descarrila y pasa a la morgue castrista de las ideas antes de tiempo– el régimen habrá cumplido con 60 años ininterrumpidos de dictadura, salpicada por unas elecciones cerradas en las que solo se elige a diputados, miembros del partido y autoridades autónomas que tengan la venia de los hermanos Castro.

Raúl calificó la elección de Díaz-Canel de “trascendencia histórica” para que el liderazgo gobernante se mueva de una forma “paulatina y ordenada”. Obviamente, una forma muy elegante de decir que la dictadura cubana no tiene intención alguna de dejar el poder o comenzar con una etapa de apertura política en la isla.

El hecho de que haya dicho que quiere limitar a los altos funcionarios a que solo puedan servir por dos términos de cinco años, así como la edad máxima de los servidores –propuesta que deberá establecerse en la Constitución– revela el cinismo con en el que el régimen sigue enquistado y burlándose de medio mundo.

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