¿BIEN DE INTERÉS CULTURAL?

2013-02-13

Con el respaldo del PP, Unión del Pueblo Navarro y UPyD, la abstención del PSOE y los votos en contra de Izquierda Plural y de los nacionalistas catalanes y vascos, el Congreso de los Diputados admitió a trámite ayer una iniciativa popular, avalada por 590.000 firmas, encaminada a que las corridas de toros sean declaradas Bien de Interés Cultural. Si el Congreso la aprueba, el Estado español estará obligado a proteger este atroz espectáculo en todo el territorio nacional, y tendrá que aumentar la subvención millonaria que ahora le da y que todos, incluso quienes lo rechazamos, pagamos con nuestros impuestos. Les recomiendo que lean el texto que a continuación les brindo, en el que se describen detalles que yo no conocía de la llamada Fiesta Nacional. Sólo los calvos no necesitarán peinarse después de leer esto.  

PREPARANDO EL ESCENARIO.- “24 horas antes de entrar a la arena, el toro ha sido sometido a un encierro a oscuras para que al soltarlo, la luz y los gritos de los espectadores lo aterre y trate de huir saltando las barreras, lo que produce la imagen en el público de que el toro es feroz, sin embargo la condición natural del toro es huir, pero NO ATACAR. 

También se le han recortado los cuernos para proteger al torero. Le cuelgan sacos de arena en el cuello durante horas. Lo golpean en los testículos y en los riñones. Le inducen diarrea al ponerle sulfatos al agua que le dan de beber. Todo esto con el fin de minar su natural fuerza y llegue débil al ruedo y en completo estado de desorientación. Se le unta grasa en los ojos para dificultarle su visión y en las patas se les pone una sustancia que le produce ardor y escozor y le impiden mantenerse quieto, así el torero no deslucirá su actuación”.

EL CABALLO DE LOS PICADORES.- “Se eligen a caballos que no tienen valor comercial, porque el animal muere en 3 o 4 corridas, a lo mucho. Es muy habitual que el animal sufra quebraduras múltiples de costillas por las cornadas de los toros, al momento que el picador se acerca para picarlo. Se les coloca un peto simulando que se les protege, pero en realidad se trata de que el público no vea las heridas del caballo cuyas cicatrices frescas quedan en evidencia aún para el espectador que se encuentra sentado en el punto más lejano del recinto en donde se lleva a cabo el espectáculo”.

EL TRABAJO DEL PICADOR.- “Si el torero percibe que el toro embiste con mucha energía, ordena al picador hacer su trabajo: consistente en desangrar al toro para debilitarlo clavándole en el lomo una lanza que destroza músculos. Destroza además, vasos sanguíneos y nervios. Esto es para que el torero pueda brindar la expresión artística que se supone debe tener el espectáculo. Un solo punzazo podría destrozar al toro, por eso se hace en tres tiempos “para mayor goce de la afición”.

LAS BANDERILLAS.- “Las banderillas aseguran que la hemorragia siga. Se intenta colocarlos justo en el mismo sitio ya dañado con la lanza del picador. El gancho se mueve dentro de la herida con cada movimiento del toro, y con el roce de la muleta, el peso de las banderillas tiene precisamente esa función.

Algunas banderillas tienen un arpón de 8 cms, y se les llama “de castigo”, a las cuales es sometido el toro cuando ha logrado evadir la lanza del picador. Las banderillas prolongan el desgarre y ahondamiento de las heridas internas. No hay límite al número de banderillas: tantas como sean necesarias para desgarrar los tejidos y piel del animal”.

DEMOSTRANDO VALOR.- “La pérdida de sangre y las heridas en la espina dorsal, impiden que el toro levante la cabeza de manera normal, es el momento que aprovecha el torero para acercarse. Con el toro ya cerca del agotamiento, el torero ya no se preocupa del peligro y se puede dar el lujo de retirarse del toro después de un pase especialmente artístico, echando fuera el pecho y pavoneándose al recibir los aplausos del público.

Cuando el toro alcanza este estado lastimero, el matador entra al ruedo en una celebración de bravura y machismo, a enfrentarse a un toro ya exhausto, moribundo y confundido”.

LA ESPADA.- “El toro es atravesado con una ESPADA de 80 cms de longitud, que puede destrozarle el hígado, los pulmones, la pleura, etc., según el lugar por donde penetre en el cuerpo del animal de hecho, cuando destroza la gran arteria, el toro agoniza con enormes vómitos de sangre. A la hora de matar, si el toro corre con un poco de suerte muere de una estocada, pero no como se piensa de una estocada al corazón si no que la espada penetra pulmones y diafragma, a veces una arteria mayor, y de ahí la hemorragia que se aprecia del hocico y de la boca. A veces mueren ahogados en su propia sangre”.

LA TORTURA SIGUE.- “El toro, en un intento desesperado por sobrevivir, se resiste a caer, y suele encaminarse penosamente hacia la puerta por la que lo hicieron entrar, buscando una salida a tanto maltrato y dolor. Pero entonces lo apuñalan en la nuca con el DESCABELLO, otra larga espada que termina en una cuchilla de 10 cms. A pesar de estos terribles tormentos, el animal no suele morir de inmediato por su gran fuerza, pero finalmente cae al suelo, porque la espada a ido destrozando sus órganos internos”.

Y EL ESPECTÁCULO CONTINUA! – “Lo rematan con la PUNTILLA de 10 cms con lo que intentan seccionarle la médula espinal, a la altura de las vértebras atlas y axis. El toro queda así paralizado, sin poder siquiera realizar movimientos con los músculos respiratorios, por lo que muere por asfixia, muchas veces ahogado en su propia sangre, que le sale a borbotones por la boca y la nariz.

Después que le destrozan las vértebras, el toro pierde el control sobre su cuerpo, desde el cuello hacia abajo, sin embargo hacia arriba se mantiene intacto, por lo que está conciente de todo el horror y de cómo es arrastrado fuera del ruedo”.

NO LES INTERESA MUCHO CAMBIAR . “es más, hay un gran negocio ,el turismo, la transmisión de tv, las postales, etc… en fin, así estamos… más importante que la vida es el dinero y las tradiciones, bueno, el hombre tiene como la mayor tradición eso: MATAR”.

[Tomado del artículo “La tauromaquia… ¿Arte, cultura o deporte? ¿O barbarie?”, de H. Montecino, Portal Libertario OACA, 8/5/2011.]

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