CUBA / LA UE SE HACE LA BOBA

El joven intelectual cubano Antonio Rodiles ha sido puesto en libertad por las autoridades castristas luego de pasar 19 días encerrado en un centro policíaco habanero y pagar una multa de 800 pesos. Rodiles, que ha sido propuesto para el Premio Héroes de la Libertad de Expresión por Amnistía Internacional, dirige un proyecto político-cultural independiente llamado Estado de Sats, aborrecido por la dictadura. Como si esto fuera poco, promueve el movimiento contestatario titulado Por Otra Cuba, al que se han adherido numerosos intelectuales y activistas políticos cubanos dentro de la isla y en el exilio. El día 7 del este mes, junto a una veintena de opositores, Rodiles fue golpeado bestialmente y detenido por agentes de la Seguridad del Estado en una calle de La Habana durante una manifestación pacífica contra el Gobierno, lo cual provocó una protesta internacional a la que se sumó este blog. En una entrevista publicada en el portal CaféFuerte, Rodiles relata la agresión de que fue objeto: “Un oficial que se ha hecho ya conocido por golpeador y por las personas de las que abusa, que tiene el alias de “Camilo”, cruzó la avenida 31 [en el municipio habanero Playa, frente a la Sección 21 de la Seguridad del Estado] con un grupo de personas, cruzó directamente para golpearme. (…) No venían uniformados, no se identificaron, e inmediatamente se abalanzaron sobre mí. Cuando yo les pongo las manos para que no me agarren, lo que me cayó fue una lluvia de golpes. Me agarraron por el cuello, me lanzaron al piso, era un grupo de entre 10 y 15 personas –personas que estaban allí dicen que eran como 12–. Y cuando me lanzan al suelo empezaron a patearme, empezaron a golpear, en ese momento alguien me da un puñetazo en el ojo izquierdo, que gracias a Dios el nudillo no dio en el globo ocular, sino en toda la periferia. Eso me causó una contusión muy fuerte en el ojo, que incluso sangró. Después me levantaron, me llevaron hasta la patrulla, frente a la patrulla me siguen golpeando en el tórax, todas las costillas, Fue una paliza total. Gracias a Dios no hubo fracturas, pero perfectamente las pudo haber”. Después de leer este testimonio, que se suma a la avalancha de noticias sobre la febril actividad represiva de la dictadura cubana en los últimos meses, es imposible no indignarse al escuchar voces que desde la Unión Europea –incluso desde la España gobernada por el PP– se levantan para pedir el cese de las sanciones comunitarias impuestas al régimen castrista. Según tales voces, éste está dando señales de cambio. Moraleja: poco o nada deben esperar de la UE los demócratas cubanos mientras en ella, como resulta evidente, los derechos humanos sean rehenes de los euros.

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