SOCIALISMO DEL SIGLO XXI

CHÁVEZ SE CONSOLIDA ENTRE LOS POBRES. CADA DÍA TIENE UN MERCADO ELECTORAL MÁS GRANDE.

Elides J. Rojas L.

(EL UNIVERSAL, Caracas, 10/10/2012) Chávez avanza después de 14 años. Ahora el horizonte del socialismo chavista es nada más y nada menos que el año 2019. Sin entrar al tema del resultado electoral y los cuestionamientos lógicos que aparecen por todos lados. ¿Fraude? ¿Trampas? ¿Ventajismo? ¿Abuso de poder? ¿Desviación de fondos? Hay de todo un poco, pero el tema, más allá del debate técnico y de números, es otro. ¿A dónde va el país?

Nada nuevo, pues. La gran masa empobrecida que respalda a Chávez creció y, más allá de las dudas que dejara el proceso, sirven de base de sustentación a un proyecto que ni es Constitucional ni es compartido por una real mayoría el país. Las cifras están ahí. Casi cinco millones de venezolanos reciben alguna asignación económica del gobierno vía misiones y además obtienen algún servicio directo. Por otra parte, unos tres millones de venezolanos están en la Administración Pública. Es el origen y final de la revolución. Si Chávez tiene plata habrá revolución. Si Chávez se queda limpio hasta Fidel se pone bravo.

Pero está Pdvsa y el petróleo. Así que salvo que los precios se derrumben aquí, agregando la inmensa deuda externa e interna que viene acumulando el gobierno, por plata no será por donde se vaya a la cama el proceso. Y ahora menos. Chávez está absolutamente relegitimado dentro y fuera del país. Listo para seguir su proyecto.

La oferta de Chávez que logró convencer a su eterno sector de votantes, se reduce a estos cinco puntos: 1) Defender, expandir y consolidar el más preciado bien que ha logrado la Revolución Bolivariana en 13 años: la Independencia. 2) Continuar construyendo el socialismo del siglo XXI para trascender al sistema salvaje y perverso del capitalismo. 3) Convertir a Venezuela en un país potencia. 4) La conformación de un mundo multicéntrico y pluripolar. Y 5) Seguir contribuyendo con la salvación de la vida en el planeta. Perfectamente se entiende que este proyecto no tiene nada que ver ni con la realidad del país, ni con las carencias que sufre la población y mucho menos con las necesidades más urgentes de todo el país. No solo del mundo chavista. Luego, quedó demostrado, que el chavismo no vota ni votará jamás por programa alguno. Ni lo leyeron. Y si lo hubieran leído no lo hubieran comprendido. ¿Qué tiene que ver la salvación del planeta con la inseguridad que mata a chavistas y no chavistas en todas partes? Nada.

Esta muy claro que, y eso no es nada nuevo, depende de dos cosas: el personalismo de Chávez y de la plata que tenga para entregar de manera directa y sin intermediarios. Y el receptor no es toda la población. Los beneficiarios son sus votantes, su mercado electoral, el sector empobrecido.

Sector que crece y crece.

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