LA DOBLE CARA DEL CASTRISMO

El Gobierno de Ecuador ha destapado la caja de los truenos concediéndole “asilo diplomático” a Julian Assange, que hace dos meses se introdujo en la embajada de este país en Londres. Las autoridades británicas han respondido que no le concederán a Assange el salvoconducto para trasladarse a Ecuador porque su deportación a Suecia ha sido ordenada por la justicia inglesa. Los pormenores del caso están en los periódicos, de modo que me los ahorro. Lo que deseo señalar es que en la reunión de los cancilleres “bolivarianos” celebrada ayer en Guayaquil, en la cual se aprobó la decisión de Ecuador y se acusó al Gobierno de Cameron de colonialista y de amenazar con sacar a Assange de la embajada ecuatoriana empleando la fuerza pública, el canciller de los Castro, Bruno Rodríguez Parrilla, suscribió una declaración de condena al Gobierno británico por sugerir “que podría violentar la Convención de Viena sobre Privilegios e Inmunidades”. Somos muchos los que no hemos olvidado la desfachatez con que la policía castrista pisoteó dicha Convención metiéndose, el 13 de julio de 1990, pistola en mano, en la embajada española en La Habana –donde llegó a hacer un disparo– y sacando de ella a un opositor fugitivo que buscaba asilo político. En aquellos momentos, la policía cubana también sacó por la fuerza, de la embajada de Ecuador, a unos asilados, y karatekas de tropas especiales vestidos de civil asaltaron la legación de Checoslovaquia y golpearon brutalmente a disidentes refugiados en ella. Nunca supe cómo reaccionaron los ecuatorianos y los checos ante la violación de sus respectivas sedes diplomáticas, pero recuerdo que el Gobierno de Felipe González envió GEOS a Cuba para proteger la suya. La protesta oficial del Gobierno de España fue respondida en la prensa castrista con ofensas al ministro de Exteriores español –que entonces era el socialista Francisco Fernández Ordóñez– y acusando a España de colonialista, como hace ahora el orfeón “bolivariano” respecto a Inglaterra. Invito a mis lectores a echarle un vistazo al siguiente documento:

BOLETÍN OFICIAL DE LAS CORTES GENERALES
CONGRESO DE LOS DIPUTADOS
IV LEGISLATURA

Serie D: Actos de control. 10 de septiembre de 1990. Núm. 87

PROPOSICIONES NO DE LEY ANTE EL PLENO

162/000077 Proposición no de Ley presentada por el Grupo parlamentario Popular en el Congreso, por la que se insta al Gobierno a requerir al Gobierno de Cuba para que dé las máximas garantías a fin de que no se repitan hechos que violen, formal o materialmente, la extraterritorialidad de la Embajada de España en La Habana y a obtener las garantías necesarias para la identificación y respeto de los derechos del frustrado refugiado capturado por la Policía en 1a Embajada.

AUTOR: Grupo Parlamentario Popular en el Congreso. Proposición no de Ley por la que se insta al Gobierno a requerir al Gobierno de Cuba para que dé las máximas garantías a fin de que no se repitan hechos que violen, formal o materialmente, la extraterritorialidad de la Embajada de España en La Habana y a obtener las garantías necesarias para la identificación y respeto de los derechos del frustrado refugiado capturado por la Policía en la Embajada.

[…]

Acuerdo:

Considerando que solicita el debate de la iniciativa ante el Pleno, admitirla a trámite como Proposición no de Ley conforme al artículo 194 del Reglamento, disponer su conocimiento por el Pleno de la Cámara, dando traslado al Gobierno, y publicarla en el Boletín, así como notificarlo al Grupo proponente.

En ejecución de dicho acuerdo, se ordena la publicación de conformidad con el artículo 97 del Reglamento de la Cámara.

Palacio del Congreso de los Diputados, 6 de septiembre de 1990.- P. D., El Secretario General del Congreso de los Diputados, Ignacio Astarloa Huarte-Mendicoa.

A la Mesa del Congreso de los Diputados

El Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, al amparo de lo dispuesto en el artículo 193 y ss. del Reglamento de la Cámara, tiene el honor de presentar la siguiente Proposición no de Ley, para su debate en el Pleno de la Cámara.

Las relaciones especiales entre España y Cuba exceden con mucho a las que median entre dos gobiernos e, incluso, a las que son usuales entre dos Estados y, por ello, su permanencia y profundidad son en gran parte ajenas a los avatares políticos propios de los gobiernos e incluso de los regímenes de uno y otro país, así como de los legítimos intereses concretos que por una y otra parte pueden incidir en dichas relaciones.

Por otro lado, la situación que ahora vive la República de Cuba y la conveniencia generalmente reconocida de reintegrar progresivamente dicho país a la convivencia pacífica de las naciones democráticas, con pleno respeto de su soberanía y dignidad nacionales, exige de todos los miembros de la comunidad internacional, y muy especialmente de España, una línea de conducta, tan firme como prudente, que sobre la base de las permanentes relaciones que vinculan nuestro país con aquella República, continúe esforzándose en apoyar el progresivo establecimiento de un efectivo respeto de los derechos humanos, con las garantías propias de un Estado de derecho; la paulatina apertura al pluralismo político y a las diversas fuerzas democráticas capaces de representar a la sociedad cubana; la normalización de las relaciones internacionales de la República, especialmente en el círculo iberoamericano; y el desarrollo de unas mejores relaciones hispanocubanas, con pleno respeto de los intereses de ambas partes y estricto cumplimiento de las respectivas obligaciones.

En esta situación, inciden los deplorables episodios del pasado día 13 de julio, que violan la extraterritorialidad de la Embajada española en La Habana, afectan gravemente al prestigio de nuestra representación diplomática en Cuba y, por ende, la propia dignidad nacional y amenazan, una vez más, el debido respeto de los derechos humanos en Cuba, todo ello con flagrante quebranto de las reglas y prácticas de derecho internacional generalmente reconocidas.

Por todo ello, el Grupo Parlamentario Popular en el
Congreso presenta la siguiente

PROPOSICION NO DE LEY

El Congreso de los Diputados insta al Gobierno a:

1. Requerir al Gobierno de Cuba para que dé las máximas garantías a fin de que no se repitan hechos que violen formal o materialmente la extraterritorialidad de la Embajada de España en La Habana o, de una u otra manera, afecten a la dignidad de la misma.

2. Asegurar que la Embajada de España en La Habana continuará gozando de una situación de acceso en condiciones normales.

3. Obtener las garantías necesarias a la identificación del frustrado refugiado a quien la policía cubana dio captura en el recinto de la Embajada y emprender las acciones oportunas para asegurar el eficaz respeto de sus derechos.

4. Continuar cuantas gestiones sean convenientes a los fines expuestos en el Preámbulo de esta Resolución.

Madrid, 17 de julio de 1990.- El Portavoz, Rodrigo de Rato Figueredo.

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