CUBA / DECLARACIÓN DEL FORO RAZA Y CUBANIDAD

Según Martí Noticias, este foro iba a desarrollarse en tres jornadas, pero en la segundo fue interrumpido por la policía, la cual arrestó a los organizadores. Entre éstos se hallan Juan Antonio Madrazo, coordinador del Comité Ciudadanos por la Integración Racial (CCIR), el periodista independiente Leonardo Calvo Cárdenas y el historiador Manuel Cuesta Morúa, líder del Proyecto Nuevo País. El siguiente documento quedó sin ser aprobado por el foro.

Los participantes en la tercera edición del “Foro Raza y Cubanidad. Cuba, pasado, presente y futuro”, reunidos en la sede del Comité Ciudadanos por la Integración Racial (CCIR) entre los días 30 de noviembre y 2 de diciembre de 2012, después de haber reafirmado en el marco de las ponencias y debates el papel protagónico e insoslayable de los africanos y sus descendientes en la historia y cultura cubanas, queremos someter a la aprobación de este conclave los siguientes:

Considerandos:

Primero: Considerando que la historia oficial y los patrones socioculturales y estéticos hegemónicos continúan invisibilizando el protagonismo de los y las afrodescendientes en Cuba, a pesar de ciertos avances que se observan en la historiografía, la literatura y la crítica dentro del ámbito estrictamente intelectual,

Segundo: Considerando que la hegemonía de estos patrones son la base del tipo de legitimidad ya superado que sustenta el discurso y las estructuras de poder excluyentes sobre las que se ha edificado nuestro inconcluso proyecto de nación,

Tercero: Considerando que el hegemonismo racista, machista y homofóbico que se reinventa cada día dentro de las estructuras realmente decisorias del poder –envuelto en relatos emancipatorios– atentan contra la reconfiguración social que se viene observando en la sociedad cubana, reencontrada esta con sus fundamentos multirraciales y multiculturales, y la divorcian cada vez más del Estado y gobierno cubanos,

Cuarto: Considerando la creciente racialización de todos los órganos represivos del Estado, que compromete y limita los paradigmas y referencias de participación e inserción sociales de los y las afrodescendientes, minando su capital social y cultural, reafirmando la imagen y los estereotipos raciales enquistados en la sociedad y reproduciendo las mismas líneas etnodivisorias y los mismos roles sociales heredados dentro de las estructuras de poder, que parecen decirnos que el mejor papel para los y las afrodescendientes en Cuba es el de guardianes y protectores armados de los nuevos negocios corporativos y de los condominios habitacionales de los hispanodescendientes, en plena asociación con el capital financiero que proviene del exterior,

Quinto: Considerando que después de cinco décadas de un gobierno supuestamente comprometido con la igualdad y la justicia continúan intactas las fronteras raciales entre los que tienen y no tienen, entre los que acceden y no acceden y entre los que están y no están representados culturalmente en los niveles físicos, comunicacionales y simbólicos del poder,

Sexto: Considerando que los nuevos reajustes socioeconómicos están exclusivamente pensados para los sectores altos e intermedios del poder y la sociedad cubanos, y que la estructura de precios de los productos básicos está diseñada para los que reciben dinero del extranjero, profundizándose por tanto las desigualdades y retrasos estructurales de los sectores más desfavorecidos, poblados y coloreados de afrodescendencia,

Séptimo: Considerando que estos reajustes económicos llevan a la latinoamericanización tardía de Cuba, entendida esta en el sentido de que introducen la división socio estructural entre ricos y pobres de larga tradición en América Latina, una división que por cierto va abandonando sostenidamente el resto de nuestro hemisferio,

Octavo: Considerando que las bases ideológicas sobre las que se fundamenta la legitimidad del gobierno y Estado cubanos institucionalizan el racismo, fundamentalmente a través del Artículo 5 de la Constitución y de aquellos que regulan la peligrosidad en el Código y la Ley de Procedimiento penales,

Noveno: Considerando que las autoridades cubanas han desperdiciado las oportunidades brindadas por el Año Internacional de los Afrodescendientes en el 2011, por el Bicentenario de la Conspiración de Aponte y por el centenario este año de la masacre de miles de afrodescendientes en Cuba, a propósito del alzamiento de los miembros del Partido Independiente de Color, para rectificar las carencias y lagunas en los espacios educacionales, académicos, culturales, legales, representativos y mediáticos,

Décimo: Considerando que las tendencias globales refuerzan la segunda modernización basada en el autorreconocimiento, el valor de la persona psicológica, el espacio de la autonomía y autodeterminación individuales y la importancia de la identidad para conformar el espacio público de interacción social,

Onceno: Considerando que esta segunda modernización potencia el lugar de la ciudadanía en la determinación del bienestar común en medio de un permanente debate deliberativo que toma en cuenta las identidades, culturas, concepciones morales y tradiciones propias de todos los sujetos sociales dentro de un espacio cívico y decente, y,

Duodécimo: Considerando que el rescate de la legitimidad primera de los ciudadanos frente al Estado ve a este como un actor derivado, al tiempo que como un sujeto más, y no siempre el principal, a la hora de emprender acciones de beneficio social, cultural, político y público,

Los abajo firmantes,

Reafirmamos nuestro Compromiso:
1. de contribuir a una historia escrita sobre la afrodescendencia global y alternativa a la historia oficial,
2. con la pluralización en igualdad de condiciones de los patrones culturales de legitimidad nacional,
3. de luchar porque las estructuras decisorias de poder reflejen la diversidad constitutiva de nuestra cultura y nación,
4. con denunciar permanentemente y trabajar social y culturalmente contra la asociación sedimentada entre raza, represión, criminalidad y violencia,
5. de lograr la equidad social entre todos los cubanos y de velar por la coherencia entre los discursos e instituciones de emancipación con las historias de vida de personas concretas,
6. nuestro compromiso con el empoderamiento económico, social, cultural y político de los y las afrodescendientes, reafirmando los canales de comunicación con las agendas globales que promueven los valores y derechos de los afrodescendientes y demás minorías,
7. con la necesidad de reformas estructurales, tanto económicas como políticas, que son las únicas que darán oportunidad a la mayoría de los afrodescendientes,
8. con no reconocer la legitimidad ideológica del Estado y gobierno cubanos que se asienta sobre la institucionalización del racismo, y de trabajar por una reforma del Código y la Ley de Procedimiento penales que criminalizan a los afrodescendientes,
9. con acciones permanentes a favor de la comunidad afrodescendiente, entre las que se encuentra una de fuerte simbolismo: la de celebrar el Día de la Afrodescendencia en Cuba,
10. con el permanente empoderamiento de los afrodescendientes y de los ciudadanos en general,
11. con la democratización radical de la sociedad cubana, introduciendo y luchando por formas y modelos de participación política que den a los ciudadanos poder para definir, determinar y decidir las políticas que por su naturaleza pública les incumbe y afecta, y
12. de actuar y defender el principio de subsidiariedad que otorga control a las instituciones de la sociedad civil sobre las decisiones y acciones para las que no necesita la centralidad de los Estados, y de fortalecer y seguir fomentando, en tal sentido, nuestros vínculos con la comunidad afrodescendiente global.

Acordamos finalmente que estos doce compromisos pasen a formar parte de la Agenda 2013 del Comité Ciudadanos por la Integración Racial.

Dado en La Habana, a los 2 días de diciembre de 2012.

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