¿AMOR? ¿DELITO?

El periódico español ABC nos entera, en su edición de ayer, de que una mujer en Suecia ha sido acusada de realizar actividades sexuales con esqueletos humanos y, según un fiscal sueco, podría enfrentarse a pena de cárcel por «perturbar la paz de los muertos». Exhorto al nórdico fiscal a que sea riguroso y, antes que nada, averigüe si la acusada ha abusado de esos esqueletos, violando con lujuria el derecho a la paz de los difuntos que los habitaron, o si ha actuado con el consentimiento de éstos, regalándoles un plus de regocijo mundano. En el segundo caso no habrá delito.

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