[…] El pasado domingo 29 de enero, en la llamada Primera Conferencia Nacional del Partido Comunista de Cuba, Raúl Castro lo dejó claro: “Renunciar al principio de un solo partido equivaldría sencillamente a legalizar al partido o los partidos del imperialismo en suelo patrio y sacrificar el arma estratégica de la unidad de los cubanos”. [...]
