CAMPAÑA “NO A LA TAUROMAQUIA”

  • No acudas a las corridas de toros. Si no hay demanda, no hay oferta.

  • No visites pueblos en los que tengan lugar fiestas crueles. Si no tienes más remedio que visitarlos, no acudas a los encierros o actos crueles que organicen, y deja bien clara tu postura entre tus familiares y conocidos. En general, no tengas reparos en declarar que estás en contra de la tauromaquia.

  • No vayas al cine a ver películas en las que se haga apología a la tauromaquia y quéjate educadamente al cine por tener en cartelera ese tipo de películas.

  • Evita comprar productos o servicios a empresas que apoyen directa o inderectamente la tauromaquia.

  • Trasciende la típica postura “no me gustan los toros, pero hay que ser tolerante…”. La tauromaquia nos cuesta a todos mucho dinero, nos da mala imagen en el exterior y constituye un pésimo ejemplo para la educación de nuestros hijos. Por otra parte, ¿por qué hay que ser tolerante con los que torturan y matan? Evita además el fatalismo del tipo “nunca se terminarán las corridas de toros”, las corridas de toros terminarán cuando la sociedad española decida que deben terminarse, ni antes ni después.

  • Escribe a tus representantes políticos locales preguntándoles cuánto se gasta tu localidad en organizar corridas o festejos taurinos, en escuelas de tauromaquia, rehabilitación de plazas de toros, etc. Como contribuyente, tienes derecho a saber qué se hace con tu dinero. Si obtienes respuesta, informa que prefieres que tu dinero se emplee en cualquier otra cosa que beneficie al municipio.

  • Organiza protestas pacificamente o acude a las que se celebren. Por ejemplo, acude a manifestaciones antitaurinas. Los políticos empezarán a cambiar las cosas cuando vean que la sociedad demanda tales cambios.

About these ads