Manuel Díaz Martínez


Ionesco en el Parlament
10 Noviembre 2009, 5:40 pm
Archivado en: Notas del Día

Leí la noticia dos veces porque no daba crédito a lo que leía: un parlamentario nacionalista catalán apellidado Minoves impuso la traducción simultánea en una entrevista que sostuvo con visitantes nicaragüenses, a quienes obligó a ponerse auriculares, como si él o los nicaragüenses no hablaran español, que es la lengua oficial en Nicaragua y en Cataluña. Claro, el señor Minoves, que parece escapado de La lección de Ionesco, se empeñó en hablarles en catalán a los nicas porque, entre otros motivos, él no es quien paga los traductores. Este absurdo dispendio lo sufragamos los contribuyentes. Una vez más queda demostrado que entre las gracias que adornan al nacionalismo, sea cual sea el grumo de tierra que idealice, está la de ser una fuente inagotable de ridiculeces.