Manuel Díaz Martínez


20 años sin el muro
9 Noviembre 2009, 7:57 pm
Archivado en: Notas del Día

Muro de Berlín

En la noche del 9 al 10 de noviembre de 1989, 28 años después de haber sido construido por orden del Gobierno de la mal llamada República Democrática Alemana, los ciudadanos que padecían la dictadura de los Ulbricht, Honecker y compañía demolieron el ignominioso muro de 48 kilómetros de longitud que dividía a la ciudad de Berlín. A alrededor de 800 asciende el número de ciudadanos -niños inclusive- reventados por las minas o abatidos a balazos por los centinelas del régimen comunista cuando, en busca de libertad, intentaban saltarse aquella tapia con alambradas y torres de vigilancia. Las autoridades de la RDA erigieron el muro para detener la fuga de los trabajadores más calificados hacia la República Federal Alemana, y lo lograron. Lo que no lograron detener fue el creciente malestar de una población arrebañada bajo el manto protector pero limitante del omnímodo Estado marxista. Y ese malestar acumulado, que ya se manifestaba desde días atrás, estalló aquel 9 de noviembre, abriendo una brecha irrestañable no sólo en el muro de Berlín sino también en el de todo el enclave comunista del Este, que se deshizo, país tras país, y mostró al mundo, sin veladuras, sus falsedades y lobregueces. Aunque sigue habiendo regímenes como los que se desplomaron con el muro, y en América Latina se pergeñan imitaciones, el derribo de la muralla berlinesa es un símbolo demasiado elocuente, y aún muy vivo, como para que los pueblos hayan olvidado lo que significa. ¿O me equivoco?