Coincidencia
Ayer, en la Casa de América, en Madrid, en la presentación de su novela Caín, Saramago dijo: “Nosotros hemos inventado a Dios a nuestra imagen y semejanza, y por eso Dios es tan cruel”. La misma idea está en mi poema “Teo-agonía”, incluido en mi libro Paso a nivel (Verbum, Madrid, 2001). Doy por supuesto que ni Saramago ni yo hemos descubierto este Mediterráneo.
TEO-AGONÍA
Cierto es que el Hombre
creó a Dios en siete días
y desde entonces Dios depende
enteramente de nosotros
siendo así
la más desamparada criatura
que ojos humanos han visto.
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